Tierras raras cada vez más raras. China no suministrará a países hostiles

China ha decidido recientemente fortalecer sus leyes de control de exportaciones en algunos productos potencialmente para uso militar, incluidas las tierras raras.

Tierras raras cada vez más raras. China no suministrará a países hostiles

Algo muy importante está sucediendo en el sector de las tierras raras. China, que actualmente domina el mercado mundial de tierras raras, está decidiendo reforzar su legislación sobre el control de las exportaciones de estos elementos.

Sin tierras raras (pero no solo) para uso militar hacia países potencialmente hostiles

Este es un tema geopolítico importante, que debería evitar que los países que importan tierras raras se apoderen de «productos chinos para uso no previsto«. En otras palabras, el objetivo chino es no permitir la militarización de tecnología sensible a países potencialmente hostiles. Si bien los funcionarios chinos no nombraron a Estados Unidos directamente, no es ningún secreto que las relaciones entre Estados Unidos y China no son las mejores.

Según un informe reciente de nikkei.com, los exportadores chinos de productos con posibles aplicaciones militares (incluidas las tierras raras) deberán proporcionar documentación sobre su uso previsto.

Por el momento la propuesta aún no se ha convertido en ley pero, cuando eso suceda, el gobierno chino podrá realizar una evaluación de riesgo del país o región que recibe los productos exportados. Esto tendrá en cuenta tanto los intereses de seguridad nacional como las necesidades de política exterior. Las licencias de exportación para destinos de alto riesgo también estarán sujetas a un screening aún más estricto.

En primer lugar, los intereses chinos

Muchos temen que los metales de tierras raras puedan estar sujetos a controles de exportación dependiendo de cómo las autoridades interpreten las nuevas regulaciones. Como es sabido, se trata de metales imprescindibles para muchos sectores industriales, desde los automóviles hasta el transporte en general, desde la producción de energía hasta los dispositivos militares.

Parece que las tierras raras se venderán solo si el uso final no se considera contrario a los intereses chinos y los importadores que hagan trampa sobre el uso previsto estarán sujetos a embargos o la revocación definitiva de la licencia.

Aparentemente, la nueva ley tiene como objetivo evitar la exportación de productos peligrosos a grupos terroristas o países rebeldes. Sin embargo, aún no está claro cómo pretende China evaluar el nivel de riesgo de los distintos países a los que exporta tierras raras.

¿Se dará cuenta Europa del problema también esta vez cuando sea demasiado tarde?

Después de la pandemia, la crisis de las cadenas de suministro y la guerra en Ucrania, debería quedar claro para todos la importancia de la independencia de las tierras raras chinas.

Se acaba el tiempo para que Europa y Estados Unidos rompan con la dependencia china y, si no se encuentran a tiempo alternativas válidas, se repetirá el doloroso espectáculo de los políticos explicándonos lo que deberíamos haber hecho antes, pero no lo hemos hecho. Exactamente lo que está sucediendo con el gas natural en Europa hoy se repetirá con las tierras raras, pero las consecuencias podrían ser aún más graves.