Tiempos difíciles en Tailandia: recesión económica e incertidumbres políticas

La economía de Tailandia se vio muy afectada por la pandemia. Ahora también hay una incertidumbre política que no gusta en absoluto a los inversores.

La moneda tailandesa continúa debilitándose y no es una buena señal para la economía del país.

Si es cierto que un baht demasiado fuerte podría ser contraproducente para el turismo, el descenso provocado primero por el coronavirus y luego reforzado por un clima de incertidumbre política está generando algunas preocupaciones en los mercados internacionales.

El Ministro de Finanzas se marcha después de 26 días

Preocupaciones reforzadas por la dimisión, después de sólo 26 días de trabajo, del nuevo ministro de Finanzas, Predee Daochai. Había sido elegido a principios de agosto en una reorganización del gobierno, pero el primero de septiembre dimitió por motivos de salud. En realidad, las razones serían disputas dentro del gabinete de gobierno.

Las últimas proyecciones para la economía de Tailandia muestran una contracción del -8,5% para este año, cuando a principios de año las estimaciones eran de un crecimiento del 2,8%. Este es el mayor descenso entre los principales países del sur de Asia y la peor contracción económica desde 1997.

A fines de marzo, el país cerró sus fronteras y puso en marcha bloques comerciales en un esfuerzo por contener el brote. El objetivo se ha logrado y las infecciones están ahora en gran parte bajo control, pero la economía ha caído en recesión. Además, las exportaciones se desplomaron en más de un 20%.

Sin turistas extranjeros

Aunque se han levantado algunas restricciones, Tailandia todavía está cerrada al turismo internacional.

Se espera que el gobierno del país relance la economía tailandesa, pero también mejore los fundamentos económicos, desde la productividad de los trabajadores hasta la eficiencia de una burocracia estatal obsoleta.

Las recientes protestas contra el gobierno podrían complicar aún más las cosas. La gente que protesta exige la disolución del parlamento y una reforma de la monarquía. Ciertamente una señal del descontento generalizado en las instituciones más importantes del país, así como una señal de inestabilidad política que no tranquiliza en absoluto a los inversionistas nacionales y extranjeros.

METALLIRARI.COM © SOME RIGHTS RESERVED